20090327

RH POSITIVO
Publicada hoy en LND



Pablo Aranzáes, actual director de la Radio ADN, me explicaba en una mesa del Liguria, a pocos metros de donde Thom Yorke se tomaba un pisco sour en el “salón Bachelet” la historia cuenta que allí se diseñó la campaña de la primera mujer Presidenta de Chile , su interesante teoría de por qué en Chile alucinamos con Radiohead (tal como Philip K. Dick dijo que los androides soñaban con ovejas eléctricas).

Aranzáes plantea que Radiohead es una banda tremendamente moral. Chicos universitarios, correctos, cuyo rock se deforma creativamente pero no se traiciona. Al revés de engendros como la fusión Timbaland-Chris Cornell, los muchachos de Yorke no parecen capaces de recibir a Myley Cyrus (“Hannah Montana”) en una premiación. Y han sido consecuentes en su relación a distancia con la industria discográfica. El caso “In rainbows” y su política de pague-lo-que-usted-quiera-por-nuestro-material y el mismísimo “Kid A”, un experimento electro-rock monumental, oscuro y deforme que vino después de su triunfo global llamado “Ok computer”, son claros ejemplos. Por eso uno comprende cuando piden que los dejen caminar tranquilos por la ciudad, y comprende que si son capaces de encontrarse con los fans en un café esperen mantener un diálogo y no un chillido histérico como el que podría recibir Daddy Yankee.

Yorke es un líder carismático, un gato flaco, cabezón y alocado. Capaz de reírse de sí mismo como en “Whose and whose army?” , de angustiar a su audiencia con temas como “Idioteque” y “The national anthem” y de ofrecer secuencias visuales que nada tienen que envidiar a las epopeyas floydianas.

Radiohead, al igual que los Floyd, pasará a la historia por sus obras conceptuales, sus textos y su discurso social actualizado. Su concierto del jueves fue un sueño, un show hermoso, donde Yorke jugó al final a ser un Dios eléctrico. Las imágenes, las secuencias de pantalla, el sonido y sus molestias profesionales cuando las guitarras fallaron casi lo único que destacaron los medios de esa noche perfecta configuraron un momento único, sólo arruinado por cierta falta de entusiasmo en el Golden Circle. Al fin y al cabo, se puede comprar el acceso a una localidad cara, pero adquirir la cultura musical es un trabajo de más tiempo que no tiene precio.

Me quedo con todo el show. Fue como un déj vu. Años investigando las letras, tiempo invertido en los discos, mucha angustia adolescente, hasta que uno no puede menos que emocionarse. Mi gran amigo Juan Carlos Ramírez, crítico de rock, tiene otra perspectiva interesante: “Tú no fuiste a ver una banda sino a la idealización de tu pasado idealizado. Si no, te habrías dado cuenta de que sonaron despacio, que se equivocaron, que si son tan grandes no les puede fallar un computador. Fuiste a actualizar tu pasado, a verlo, a volver al futuro”.

n algo Ramírez tiene razón: mi vida con Radiohead fueron principalmente los 16, 17. Las salidas por el barrio buscando un amor que no llegó. Escuchar “The bends” cuando todos escuchan “Ji-jo”. Conectarme a leer las letras en esos cedés de Telefónica, cuando nadie tenia internet. No es que la vida sea peor, en todo caso, sino que ahora me siento mejor, como dice Charly García. Y esa angustia porque sí, ese emo antes del emo, esa vida que yo quería trabajando, fuera del colegio, haciendo clases, con gente de verdad vuelven por un segundo para valorar aun más lo que tengo. Un mundo más fuerte y hermoso. Un presente más “Optimistic” que “Creep”. // LND

9 comentarios:

  1. Sí, que noche, Copano. Igual fue raro verte por allá (te sacaste fotos con mi hermana y amia buscando tu celular). A todo esto, ¿lo encontraste? Y si vai hoy, eres un maldito desgraciado odiable (?) Repetirse el plato dos veces deja a varios hambrientos. Pásalo bien, Copa.
    Chaucha.

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  2. A veces me gusta mucho Radiohead, pero me aburrí con el minuto que duró la intro y me fui a escuchar Say it ain't so mejor; a veces me gusta más Weezer.

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  3. UN CLASICO!
    ME RECUERDA TANTOS MOMENTOS!
    Saludos
    PLAP!

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  4. oie copano, con too respeto, esta super mal redactado el reportaje, en serio, como ke aveces kedai colgao mientras lo lei onda "(...)se tomaba un pisco sour en el “salón Bachelet” la historia cuenta que allí se diseñó la campaña de la primera mujer(...)" por lo demas ta bueno, por ke al final uno mira la trayectoria, imagina ke hubiera sido una banda nueva con el mismo estilo y nadie conociera radiohead... nadie los pescaria por ser nuevos, en cambio radiohead tiene trayectoria y eso es lo ke escucha la gente, "trauectoria".

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  5. radiohead es una banda que recien estoy descubriendo. creo que es una de las mejores bandas de los 90. y los 90 una de las mejores decadas en cuanto a lo musical. ya basta con tanta idolatria a los años 80, decada que me revienta los cocos y me da verguenza ajena.
    los 90 deberian tener el homenaje que de una vez por todas se merecen.

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  6. Anónimo1:48 p.m.

    100%de acuerdo con waripolo!y agregaría que lo del viernes fue perfecto, sublime sin peros

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  7. hace tiempo no te leía copano
    y estoy de acuerdo contigo
    no me importa lo q digan los "críticos" de música
    ni si estuvo mejor el concierto del viernes (malditos q pudieron escuchar street spirit)
    yio rei, cuasi lloré, salté, grité y lo pasé como nunca el jueves
    simplemente estoy más q feliz de haber vivido ese día
    aunq estaba lejísimo y sólo los podía ver por la pantalla de la izquierda
    más q feliz

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  8. Marcela5:36 p.m.

    No sé por qué llegué a tu nota, lo que sí sé es que en el concierto (del 27) sentí casi lo mismo que tú. Quizás por vivir en una ciudad chica y sin diversidad aún soy rara por escuchar Dollars & Cents y no reggaeton (y pucha que es rara Dollars & Cents). El futuro alentador está un poco más lejos y tengo los mismos sueños: gente de verdad, pensante, trabajar tranquila y hacer clases... pretendo buscar todo eso y encontrarlo en unos años más... por mientras me despierto feliz cada día escuchando algo de Radiohead, que sin pensar en los prejuicios de la gente, es una banda que me hace feliz, me llena, me identifica, me emociona y me da ganas de seguir adelante. Aunque sea Motion Picture Soundtrack... aunque sea Creep... aunque sea How to Dissappear Completely.

    Saludos

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  9. Anónimo10:28 a.m.

    Comparto las opiniones anteriores...
    Fui al segundo concierto (el que lamentablemente casi se desvirtua con la estupida banda alemana de "electro - sharsha" que cantaba "machine - machine - machine)y pensé, mientras hacia la cola para entrar: "shusha, este es uno de los momentos mas esperados y gloriosos de mi vida y va a durar solo una hora...!"
    Pienso que Radio es una de las bandas que componen el soundtrack de la vida de mucha gente (aunque digan que las canciones son densas y tan evolucionadas que a veces no se alcanzan a percibir...

    Saludos, Destestado Copano, trato de escucharte para levantar animos... la vida puede ser mejor.

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